El Padre de Los Migrantes

Alice Driver | Longreads | Junio 2017 | 22 minutos (5,698 palabras)
“¿Qué tan buena es una frontera si no hay gente dispuesta a abrirla de par en par?”
— Hanif Willis Abdurraqib *cita del relato en vivo en el “California Sunday Popup” en Austin, Texas, 4 de marzo de 2017
* * *
A la orilla de la tierra prometida se levantan tormentas de polvo provenientes del desierto obscureciéndolo todo, incluso los migrantes tienen que esperar frente a un complejo rodeado por una valla metálica coronada por alambre de púas. Pero el Padre Javier Calvillo Salazar es oriundo de Ciudad Juárez, México, y está acostumbrado a todo esto, así como a todos aquellos que llegan después de una jornada en la que bien pudieron haber transcurrido miles de kilómetros y cientos de días, casi todos llegan cubiertos de cicatrices, con huesos rotos o sin alguno de sus miembros, con heridas que dejan en evidencia la falta de humanidad que se encuentra a lo largo del camino. Son personas que llegan llorando, con rostros endurecidos, con embarazos, con enfermedades venéreas y hasta con historias que remiten a las de Gabriel García Márquez, en las que cuentan haber visto con sus propios ojos a un cocodrilo devorar a un recién nacido de una sola y tajante mordida.
Nicole fue entregada en los brazos de su madre, Ana Lizbeth Bonía de 28 años, en un hospital de la frontera norte de México. Después de una travesía de 9 meses, que inició en Comayagua, Honduras, Ana Lizbeth llegó al albergue de migrantes Casa del Migrante Diócesis de Juárez con su esposo Luis Orlando de 23 años, y su desnutrido hijo José Luis de 2 años, que tenía unos ojos redondos como platos que brillaban con emoción. Ana nunca terminó la primaria, y pasó su niñez en las calles, vendiendo verduras desde los 4 años.
El albergue para migrantes en Juárez está tan cerca de El Paso, Texas, que los migrantes sienten el agridulce llamado de una tierra que pueden ver pero en la que difícilmente pueden vivir de manera legal. El albergue cuenta con 120 camas para hombres, 60 para mujeres, 20 para familias, así como con un área aparte en donde los migrantes transgénero pueden quedarse si así lo desean. La mayoría de los migrantes que llegan son hombres solteros, y durante las entrevistas realizadas ellos mencionaron que la amenaza del presidente Trump de separar a los niños de sus madres ha provocado una caída en la migración de estos grupos. Inicialmente, cada migrante tiene permitida una estancia no mayor a tres días, pero pueden quedarse más tiempo dependiendo de su condición, como es el caso de Ana, que necesitaba tiempo para descansar y recuperarse después de haber dado a luz a Nicole. Read more…
You must be logged in to post a comment.