¡Ay qué niñas!

Alice Driver | Longreads | Junio 2019 | 17 minutos (4,470 palabras)
“Yo con un mapa ya” anunció con firmeza Milexi, de 16 años. Me contó que su amor por los mapas le dieron la seguridad para recorrer ella sola los cerca de 2,300 kilómetros que hay entre El Portillo, Honduras y McAllen, Texas. Cuando la entrevisté en agosto de 2018, se encontraba en el Centro de Atención a Menores Fronterizos, CAMEF; su postura estaba algo rígida y su mirada fija en el luminoso patio del lugar. Llevaba partidura en medio y su cabello brillaba bajo el sol. “Mi sueño siempre fue viajar en “La Bestia””; como se le conoce al tren que atraviesa México de norte a sur, al cual los migrantes suben y bajan continuamente para conseguir trabajo y así poder costear su viaje en suelo mexicano. A veces corren el riesgo de perder uno o dos miembros de su cuerpo si calculan mal el salto, ya sea para bajar o para subir. Por su parte, Milexi logró llegar hasta Reynosa vestida de hombre; ahí la detuvieron y la llevaron al centro en el que llevaba ya 57 días detenida, y donde tuvo la oportunidad de hacer su solicitud de asilo en México.
Milexi se fue de Honduras porque su padrastro golpeaba a su madre y a uno de sus hermanos.
Me contó que él llevaba años golpeando a su madre, y que incluso llegó a fracturarle la rodilla a su hermanito de 11 años. Me dijo que ella empezó a cortarse desde los 7, pero que también estaba orgullosa de sí misma, porque a pesar de la ansiedad que sentía no se había cortado ni una sola vez desde el año pasado.
Después agregó un detalle: una noche en que su padrastro golpeó a su madre, ella esperó hasta que él estuviera dormido; fue a la cocina, tomó un cuchillo y lo apuñaló. “De mala suerte clavé el cuchillo en el lugar equivocado”, explicó sin pestañear. Su padrastro sobrevivió y ella decidió abandonar Honduras.
Milexi esperaba pedir asilo en Estados Unidos por motivos de violencia doméstica, quizá sin saber que las políticas de E.E.U.U. habían cambiado. En junio de 2018, Jeff Sessions, el entonces fiscal general de Estados Unidos, en una decisión titulada “Matter of A-B-” anuló un fallo de la corte migratoria que daba asilo a mujeres que huían de sus países por motivos de violencia doméstica. Un juez federal bloqueó la medida establecida por la administración de Trump, la cual ponía fin al otorgamiento de asilo por motivos de violencia doméstica. Sin embargo, la situación de los migrantes que ya lo habían solicitado por esos motivos aún sigue en el limbo y abierta a interpretación. Ashkan Yekrangi, abogado especialista en migración radicado en Orange County, dijo que las acciones de Sessions han creado un área gris en la que los jueces no están seguros de cómo manejar las solicitudes de asilo basadas en alegatos de violencia doméstica. Según Yekrangi, actualmente ” la mayor parte de los casos son rechazados, porque tanto los jueces como el Departamento de Seguridad Nacional se están basando en la medida “Matter of A-B-”. Read more…
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